Sep 2 2009

Canción del cumpleañero cabisbajo

José Juan Mendoza G.

El Harry de Rowling, el Frodo de Tolkien
son dos libros en blanco de un tal Jean Paul Sartre
si yo pudiera expresarte, corazón
sería un sueño marchito más

La gran manzana, Wall Street, su estandarte
son heridas del mundo hacia el mundo sin punto y aparte
si yo pudiera curarte, corazón
sería un rezo perdido más

o una bolsa en el río, en el mar
en la sala de urgencias,
un pirata ataviado de frac
naúfrago en el hubiera

si el alcohol contuviera a los perros
del abecedario
si el tabaco arreara los verbos
a este el bloc solitario

Un boleto pa’l sur, la cara de mi madre
son dos modos distintos del sol por la tarde
si yo pudiera rehacerte, corazón
serías un fantasma más

El más allá, la ciudad, el infierno de Dante
son tres libros en blanco de Cuauhtémoc Sánchez
si yo sumara estas calles, corazón
sería un sueño infinito más

o una bolsa en el río, en el mar
en la sala de espera,
un pirata tristón y de frac
a babor de la fiesta

si el alcohol contuviera a los perros
del abecedario
si el tabaco arreara los verbos
a este el bloc estepario

una cana de luna, un soldado
del sol desertado,
al alambre que amarra las sienes
del mundo, quebrarlo

si tu voz irrumpiera en la casa
de un niño asustado
que dejé sentado en mi pasado
cuidando el armario

una llave de sol, un silbido
que surca los llanos,
la carroza del viento en las manos
de Miriam, los años

que me hacen escribir tanta sed
de futuro y pasado,
sería yo, corazón, un tren más
en junio veinticuatro

sería yo, corazón, más feliz
si hoy perdieras veinte años


Jul 13 2009

Injusticia

José Juan Mendoza G.

Ya traje migas de pan para tu amor de paloma,
puse mi cielo todo al rasgar antojado de tu pico,
crucé el andén de brasas y ojos,
resolví el misterio antiguo del desierto,
pensé el mar entero, el más ínfimo de sus átomos
en inframundos de eterno negro
con paciencia de estalactita

y tú sigues ahí
(mirando a un infinito espurio)
con ropa


Jun 30 2009

Carta

José Juan Mendoza G.

Ando lejos de casi todo
aquí no hay
ni la más pequeña luz
que pudiera surgir de un ojo
cerrándose

el sueño es un desierto azul y púrpura
el cielo es un desierto
de mosaicos ocres

suena muy pálido
un latido de Hendrix
casi tan lejano como yo

en este lugar
se está siempre de pie
y boca abajo al mismo tiempo


May 17 2009

Gato

José Juan Mendoza G.

Maullaba más de lo que merecía la pena
bajo la sombra del foco
un gato de closet
por no poder firmar
su garra de hombre
en el firmamento de las firmas cósmicas

afuera llovía
adentro también
la esperó mojado

Maulló hasta que supo
que el cielo se desabrocha por atrás


May 11 2009

Sábado de gloria

José Juan Mendoza G.

En su burbuja de narguile rojo
-su corazón rugiente de hojita de lata-
por el neón sin cielo
y la acera brillante del viento
vino a este palacio de humo sin llave

pesadísimas decenas de cruces de luz
las carga un breve desierto suspendido
se nutren de los vasos y los vuelven risa
llueven derretidas sobre el cabello
como átomos de bendición
aquí danza y látex
y alma y ser y desquicio
son toda palabra
son escencia
somos nosotros

el beat eleva su ser
y las plegarias para abortar al sol
Dios no quiere resucitar mañana
entre otras cosas
porque está bailando conmigo

Regreso en un rato.


Jan 27 2009

Estre

José Juan Mendoza G.

La mía es media estrella
no cabe en los cielos estándares
tiene picos del 68
grita un gol en el infierno
y brilla en todas las favelas

Mi media estrella combina mal
con toda corbata y con el gris
es un sol eónico
más ancestro que muchas estatuas
de pie en la bóveda
a la hora de las misas
se sienta entre montañas
a reir fumando
toca la armónica para mi espina
y se gana la vida escribiendo
mi discurso planetario

Una estrella media de seda
con leche condensada de la vía
con hielo de ciudad
y cerezas de grafitti
arrojada por mí como una lata
un manifiesto trombón que se derrama al aire
crayolazo rojo desde el iris
firmándome el documento esencial


Jan 14 2009

Levas

José Juan Mendoza G.

Levantar el vuelo tiene dificultades
quizá de los mismos pesos
como levantar el suelo
o el cielo después de caido

requiere de más esfuerzo
incluso que crecer en una familia de cuatro
o estudiar en escuela pública

ser torero no es lo mismo
ciertamente
tampoco tiene que ver con esa simulación
que es ser piloto

ni siquiera la actividad recreativa de estado
esa de dejarse ser kamikazee
tiene algo que ver con el peligro de estrellar
el poema en el suelo
sin siquiera haberlo enairado bien

sobre todo cuando lleva ya
algunos versos planeando
besando el hormigón…


Oct 24 2008

Puente 24

José Juan Mendoza G.

Aquí, revolviendo el tiempo en el humo exhalado
caminan las sombras de los tres litros de café
en el patíbulo de mi vagancia sin fanales
por galerías de lágrimas viejas y silencios de polvo
estoy recargado en el timbre ciego
por la ausencia de cualquier dedo de ángel o gitana

El hombre de la esquina encontró un taxi a su tumba
descansan sobre la acera su gabardina y todas sus culpas
me heredó un grito y cinco monedas opacas

Suelto el suspiro a pastar el miedo de los encuentros
quizá bajo unas medias negras haya guardado un fatal desenlace
que me llene de histerias los últimos momentos de esta noche
me abrocho la camisa sobre una cama que no es la mía
un santo me pide ride con su dedo cansado y amarillo
quisiera poder volarnos hasta los dientes de risa -le dije-
en el bar más cercano a nuestras vidas

Cae el viernes sobre las flores cerradas de agosto
y a cuestas enciendo con frío lo que me queda de alma

Hay una luz tenue en el poste de los cielos
parpadea y deja volar de vez en cuando moscas rojas de vino
la canción lejana de los siglos se acerca más y más a mis adentros de ciclón
puedo sentir cómo hierven los ojos de los recuerdos
implorando por que me inmole en esta ciudad sin nombres
sanando sus heridas con mi olor a hojas secas y vidrio de ruta veintidós

Cada árbol suena como un paso de nota sobre nota
acarreando una escala mustia sobre el piano de mis huesos
tengo un silbido para cada puente
tengo un aullido profano para cada balcón de damisela
tengo un trago crucifijo
y un rosario de besos y almendras sobre las cartas de Mariana


Sep 11 2008

11

José Juan Mendoza G.

La escuela está tan alejada de este cigarro desayuno
que a veces me parece imposible
creer en cómo vivo
entre tanto poema mojado, remojado y vuelto a orear
en las sustancias más diversas
a suerte de alquimia con gramática
en un vaso de moloko o algo parecido

A veces el cielo cansa a los ángeles
que andamos por ahí de noche toreando sin querer a los fanales
con los ojos a medio cerrar,
con un ala chueca o con las plumas algo miserables
más cercanas al guajolote cada día
como queriendo seguir al diablo
hasta las puertas de El Estribo

Hoy, por ejemplo
amanecí amurallado por algunas colillas con labial
y hay un reloj quebrado en el suelo -no sé porqué-
el cual se empecina en dejarse crecer los dígitos
a riesgo de contagiarme su vejez regañona
de despertador

No me quejo, aunque podría estar mejor.

Es sólo que no puedo evitar salirme por las noches.

En el Edén no hay guitarras eléctricas.


Aug 27 2008

Fernando

José Juan Mendoza G.

Tengo un hermano
que sabe que el reloj se para en diciembre
que cada cerveza mide dos corazones y cuatro hígados
de esos que aguantan
más de mil amaneceres

Tengo un hermano que abraza la noche como un capotrasto
que se rinde ante las faldas de la primera que pase
siempre y cuando valga la pena

Coincide así a veces
en que el mundo sabe mejor
cuando el trago cabe
en esas botellas ocres de alma traqueteada
o las conocidas latas cantarinas

Conoce muy bien
que los segundos
por breves que sean
son gotas de pulque y que pudieran ser vitales
en la garganta de un Dios
anacoreta o alienado de la existencia
la cual vale siete u ocho cartones de Montejo
en la mesa de equis casa
por ajena que ésta sea

Tengo un hermano que sueña
que ve y que alisa la pista
del patinador sangrado que traigo en la cabeza

Y que conoce perfectamente
cómo se administra el cielo
en cada grito

A veces componíamos
el silencio y sus rebabas

A veces hacíamos la luz
con pocos cerillos
o con un alambre atravesado
en la carretera de la burla cínica
de los cesos que vuelan tras el choque
crispando el ozono moral
de cualquier internauta
o de cualquiera que fuera cualquiera
pensando que es cualquiera

Tengo un hermano greñudo y panzón
como la Virgen
en tiempos de parir prosa leprosa
o divinidad bullanguera

Tengo un hermano
cuya extensión rebasa este poema
y cualquiera de las incontables rimas de risa
que en él nadie ve.


Aug 1 2008

Pow

José Juan Mendoza G.

Hoy Hiroshima floreció en mi casa.

Habrá una ciudad ardiendo como la piel,
habrá una corte de insanas cejas fruncidas
masticando mi cabeza,
quizá el cielo se apague antes de las cinco
y habrá también dulce en las banquetas para lamer
-a conciencia-
debido a la noticia que truena mi mente sobre tu vida:

Te vas a quedar.


Jul 16 2008

Ángel I

José Juan Mendoza G.

Soy un ángel de níquel importado desde Albania
haciendo girar el torno,
remoliendo la vida de hombres y mujeres grises
cansados, herdidos de la vista por mi fealdad.

O quizá soy un querubín de piedra adornando la entrada de la casa
donde nadie vive, donde muchos suelen habitar.
Es una recepción de frac a la vuelta de mis alas,
un eden escandaloso sabor a gloss y perlas.

Soy caro.

Tan indispensable como el aire que recuerdan que respiraron
y que hoy alimenta las calderas y enciende los fósforos
de su noche con cielo habanado.


Jul 10 2008

Manchester

José Juan Mendoza G.

Amanece tu cabeza en los pies de mi cabeza
rodando como ruedan los silencios negros
tenuemente azules de razón
en el pasto gris que osó desafiar a las fábricas.

Cambiemos de tenis, de todos estos colores.
Hagamos paleta de lluvia nuestros rostros
para que nos sepamos
para que el sol no sepa, que no distinga los pájaros de nuestros dedos
los árboles de los alambres que aquí también amarran y ahorcan la tierra.

Vamos a romper el cielo a carcajadas, te digo
vamos a volarle los sesos al mundo
y luego compremos dos o tres revistas antes de dormir hechos bolita
para que mi cabeza amanezca en los pies de tu cabeza.


Jun 12 2008

Un soberano…

José Juan Mendoza G.

Llegué.

No tengo nada qué alegar
salvo el cielo que descaradamente
me mata los soles posibles de hoy.

Hay una sombrilla sobre mi esperanza.

Hay una esperanza sobre la sombrilla.

Cierro la sombrilla
abro galantemente la ocación.


May 30 2008

Miriam

José Juan Mendoza G.

Eslabón al cielo
nana
mariposera.

Sombrita de alfalfa
en lo más alto
de mi sien.

Compra
un boleto de vuelta
a nuestras palomas.


May 29 2008

Hilos

José Juan Mendoza G.

Soldado
hasta nervio de nube
el cielo
osifica su luz
sobre mí.

Desparramo ojos y boca
sobre la hostia terráquea
sin beso.

Pendo arete
de Ariadna catódica.

Soy un cometa
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